Durabilidad y resistencia Las cubiertas para invernaderos de PE son conocidas por su resistencia y durabilidad. Son resistentes a pinchazos, desgarros y rasgaduras, lo que significa que pueden soportar condiciones climáticas adversas como fuertes vientos, granizadas y fuertes nevadas. El PVC, por otro lado, se puede perforar o rasgar fácilmente, lo que lo hace menos duradero que el PE.
Las cubiertas de invernadero de PE con transmisión de luz permiten el paso de más luz que las cubiertas de PVC. Esto se debe a que el PE es un material más transparente, lo que significa que las plantas reciben más luz solar natural. El PVC, por otro lado, tiende a ser más opaco, lo que puede reducir la cantidad de luz que reciben las plantas. Esto puede afectar el crecimiento de las plantas, especialmente aquellas que requieren mucha luz solar.
Conductividad térmica Las cubiertas para invernaderos de PE tienen una conductividad térmica menor que las cubiertas de PVC. Esto significa que retienen mejor el calor y mantienen una temperatura estable dentro del invernadero. Esto es importante porque puede ayudar a evitar que las plantas se enfríen o calienten demasiado, lo que puede afectar su crecimiento. El PVC, por otro lado, tiene una mayor conductividad térmica, lo que significa que es menos eficaz para retener el calor.
Impacto medioambiental Las cubiertas de invernadero de PE se consideran más respetuosas con el medio ambiente que las cubiertas de PVC. Esto se debe a que están fabricados a partir de un material reciclable, lo que significa que pueden ser reutilizados o reciclados al final de su vida útil. El PVC, por otro lado, es un material no biodegradable (con ftalatos), lo que significa que puede tardar cientos de años en descomponerse en un vertedero.
Rentabilidad Si bien las cubiertas de PVC pueden ser más baratas inicialmente, no son tan rentables a largo plazo. Esto se debe a que son menos duraderas que las cubiertas de PE y deben reemplazarse con más frecuencia. Las cubiertas de PE, por otro lado, tienen una vida útil más larga y requieren reemplazos menos frecuentes, lo que las convierte en una mejor inversión a largo plazo.

